Mi pasión por el chocolate

Mi pasión por el chocolate

No es ninguna novedad. Amo el chocolate, aprendí a saborearlo desde muy chica, cuando mi viejo, en vez de darme el milkibar blanco, como al resto de mis amigas, me hacía probar los bloquecitos Suchard azules, bien amargos, "cuanto más amargo mejor", me decía. En mi casa de chica jamás faltaba chocolate y en la de hoy, tampoco. Mis hijos me siguen los pasos. Mi nieto estrenó su paladar con una degustación del 70 % de Valrhona (esperé pacientemente el ok del pediatra) y para mi nieta tengo reservado un Fortunato, la lady…Seguir leyendo
Bocados celestiales

Bocados celestiales

  Cuando tuve que escribir mi tesis, hace ya no recuerdo cuantos años, buena parte la base en el trabajo de una gran mujer, Sor Juana Inés de la Cruz, que como muchas otras mujeres que adoptaron el camino de la fe y poblaron los conventos, dedicaba su tiempo a la oración, acompañada de otras tareas como educar o cocinar. En esos fuegos no sólo se llevaban a la práctica recetas aprendidas, también se experimentaba (y se experimenta) con diferentes ingredientes. Muchas preparaciones, hoy tradicionales, nacieron detrás de las puertas de esos espacios…Seguir leyendo
La elegancia del erizo

La elegancia del erizo

En un edificio de la calle Grenelle, en París, el mismo escenario de Rapsodia Gourmet, obra anterior de la autora, se suceden diferentes hechos que enlazan a sus habitantes. Todos tienen su papel, pero así como en el libro anterior el protagonista era Pierre Arthens, un crítico gastronómico a punto de morir, en este caso el eje gira en torno a Paloma, una adolescente-niña, de doce años y Renée, la portera del edificio. Las dos guardan sus secretos, que compartirán de cierta manera, comenzando por un ben trozo de chocolate amargo, del mejor.…Seguir leyendo