, ,

Hong Kong I



Hong Kong es más que una isla, es algo de Occidente metido en la gran China. Combina su pasado oriental, con el legado de los ingleses que la ocuparon. Allí fui. Esta es la primer parte de un viaje placentero.

Hong Kong es una mezcla donde conviven todo el dinero de Oriente, representado en sus rascacielos pertenecientes a las grandes entidades financieras, más shoppings con las marcas más caras del mundo, una gran cultura cívica y el pasado chino. Desde siempre por este puerto pasó de todo: la guerra del opio, el té, la seda y más… Cuando llegué, pensé que tanta altura de edificios y aglomeración me iban a asfixiar, sin embargo, los días en Hong Kong fueron calmos y muy placenteros. Caminar por sus calles es cruzarse a pasos por parques poblados con especies vegetales de todo tipo y muestras plásticas gratuitas, tráfico ordenado, medios de transporte públicos impecables que lo llevan a cualquier lado en minutos (todavía suspiro al recordar que hice mi check in para el vuelo en una estación de tren en el centro de la ciudad , y de ahí me fui al aeropuerto con mi cartera, en un tren con wi fi y por dos mangos), que se usan adquiriendo una tarjeta Octopus en cualquier 7Eleven (la cargan con dinero y al irse de Hong Kong, la devuelven y le reintegran lo que no usó…). Hay muchos museos, centros culturales, espectáculos y más. La gente es amable y está acostumbrada a los viajeros.

Paseando descubrí objetos de diseño y  libros, editados de manera artesanal y bella, como hacía mucho no veía. No hay demasiado ruido y mi mayor dificultad la produjo mi vértigo, que me impidió apreciar algunos lugares clásicos, como el llegar con funicular a The Peak, para apreciar la ciudad desde arriba. Los estímulos permanentes sorprenden, como las luces que se encienden cada atardecer, y pueden apreciarse desde un simple ferry, que une las dos partes de la ciudad: la isla y el continente. Pero como ya me conocen, mi curiosidad no tiene calma si dejo de nombrar a la comida. A ella le dedico parte importante de este artículo, porque aquí se come bien en todas partes y con diferentes presupuestos. Hay para todos los gustos. ¿Partimos? Camine Hong Kong sin miedo, coma de todo y disfrute de este destino.

Mercados

Cada barrio de Hong Kong tiene su mercado. Por una nueva disposición estatal, éstos se construyen de varios pisos. En el primero se ubican los productos frescos, en el segundo los secos y en el tercero, los puestos de comida que elaboran sus platos con los ingredientes del día. Cuando se lee esta planificación, el control sanitario sobre todo lo que se expende, la llegada de productos vivos (porque peces y aves llegan vivos) me queda claro por qué comí tan, pero tan bien en Hong Kong. Una cocina disociada a los productores y a los ingredientes jamás será una buena cocina y aquí la cultura de los mercados, hoy en modernización, respeta una tradición de siglos. Cuando les contaba a los cocineros del lugar que en Buenos Aires no contamos con mercados no me entendían: los platos siempre empiezan aquí, me decían, un asiático jamás come un ingrediente que no sea fresco, ni del que ignore su procedencia, es impensable. Ricardo Chaneton, chef de Petrus, y Agustín Balbi, de Haku, mis guías en Hong Kong, me llevaron a varios.

Wan Chai Market

El más grande es el de Wan Chai Market, de 1937, aunque allí había puestos, desde 1917. Estaba ubicado frente a Stone Nullah Lane en Wan Chai, en un edificio histórico, que ahora se amplió en los pisos inferiores de “The Zenith”, frente al mercado. También conocido como Toy Street, porque allí funcionan jugueterías, donde se consiguen todo tipo de chucherías de las que nos volvían locos cuando éramos chicos.

Cuando se llega, después de suspirar con alguno de los héroes del pasado, hay que hacer un recorrido por las verdulerías, con vegetales que quizás se vean por primera vez en la vida, al igual que la fruta.

Los puestos de aves tienen jaulas con aves vivas, que se seleccionan en el momento, como hacíamos hace tiempo en las pollerías.

También es posible encontrar locales destinados a huevos, yemas de todos los tamaño. Carnicerías que ofrecen desde la cabeza a las patas, sin dejar fuera ninguna víscera. Las pescaderías ofrecen los frutos de mar vivos, en grandes peceras.

Un espectáculo aparte son los puestos de comida, con sopa de hierbas y serpiente, todo tipo de dim sum, guisos y más. Caminar, oler, probar…


Des Voeux Road West, Sheung Wan, Dried Seafood Street

Para productos secos hay que recorrer esta calle. Es una mezcla de cocina con farmacia, porque muchos de los ingredientes tienen esa doble función: alimentar y prevenir o curar. En boticas impecables o en galpones, encontrará mariscos secos (base de comidas, sopas, salsas y de ). Hay frutos de nombres impronunciables, similares a los dátiles, pero que compré para purificar la sangre. También, pistachos con wasabi, hojas de pescado seco para los aperitivos, algas, caballitos de mar, tiendas de ginseng, de todo tipo de serpientes, de nidos de pájaro y tés… Para meterse más en el mundo de la medicina china, con más de 5.000 años de antigüedad, hay que recorrer Ko Shing Street. Ko Shing Street, Sheung Wan, Hong Kong Island

Temple Street mercado nocturno

Supo tener mejores tiempos, hoy es una mezcla de la Biblia y el calefón, el reino de lo trucho, porque allí encontrará de todo y más. Es un mercado callejero con puestos y mucha gente que busca esa chuchería o la cartera de marca top, pero a dos mangos. Hay electrónica, ropa, juguetes y en las esquinas, los puestos con comida. Temple Street, Yau Ma Tei, Kowloon Otro nocturno, pero con una tónica enfocada en el diseño funciona en el PMQ, antigua residencia de policías, hoy centro cultural, funciona un mercado nocturno, con variedad de puestos de comida. 35 Aberdeen Street.

GPS:
#mercados #Hongkong #WanChaiMarket (264 Queen’s Road East) #PMQ #Temple # KoShingStreet

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.