Llegó la primavera. Una nueva estación que se siente en el aire y por supuesto, en las mesas. Una vez más A.C.E.L.G.A. propone tener en cuenta los ingredientes que están en su mejor momento, para elaborar el menú de todos los días, consigna a la que se suman, del 4 al 9 de octubre, y el 3 de octubre, para socios de #AmericanExpress, muchos restaurantes de Buenos Aires y Mendoza en #MesadePrimavera. Esta vez, además de vegetales, hay quesos de cabra, porque los lácteos también tienen su ciclo de vida y en estos días están en su mejor momento. El trío se completa con el apio.

Pero hoy me centraré en los arándanos, una de las llamadas frutas finas, que me encantan y que tengo siempre a mano, para un ataque de hambre, de esos que nunca faltan. El arándano es un pequeño arbusto (de la familia de las ericáceas, del género Vaccinium, parientes de las azaleas). En él crecen unas pequeñas bayas, de piel tersa, de color oscuro -azuladas o rojizas-, muy ricas en antocianos, los pigmentos vegetales a los que debe su color característico. Se cree que nació en forma salvaje en la costa este de Estados Unidos, pero actualmente se cultiva en muchos países del mundo. Hay varios según su tamaño y dulzor. En general la pulpa es jugosa y su sabor agridulce, pero aunque por aquí el paladar es más goloso, suelen ser los más agrios los preferidos en la cocina centroeuropea, donde los combinan con carnes o los usan en tartas, entre otros platos.


Y aunque son chiquitos, los arándanos se adaptan a muchísimos tipos de comidas y bebidas, que van desde un buen trago, a un nutritivo jugo, pasando por ensaladas y salsas, como la famosa que acompaña al pavo en el Día de Acción de Gracias. También son protagonistas de mermeladas, postres y otras tentaciones. En síntesis: los compra, los lava y los come, porque no hay necesidad de cortarlos ni pelarlos y no poseen semillas.

Además de ricos, los chiquitos son poderosos: son reconocidos por su capacidad antioxidante, por ser diuréticos y fuente de vitaminas, en especial la C. Son ricos en fibras, refrescantes y tónicos. No poseen grasas, ni sodio. Y… ¡atención! Se encuentran entre los alimentos de caloría negativa, es decir que demandan más energía para digerirlos, que las que aporta su consumo.

Muffins de arándanos
Ingredientes

harina 2 tazas

azúcar ½ taza

polvo de hornear 1 cucharada

sal ½ cucharadita

yogur natural 100 cc

huevos 2

manteca derretida ½ taza

jugo de limón 50 cc

ralladura de 1 limón
arándanos 400 gr

azúcar impalpable

Preparación

Colocar en un bol la harina, el azúcar, el polvo de hornear, la sal, el yogur, los huevos, la manteca derretida, el jugo de limón y la ralladura. Mezclar bien.

Distribuir la preparación en 12 moldes para muffins descartables. Ubicarlos sobre una placa y cocinarlos en horno fuerte, precalentado, 15 minutos. Retirar. Espolvorear con azúcar impalpable y dejar enfriar.

GPS:
@MesaDeEstacion  @mesadeestacion
#MESADEESTACION #ACELGA #Arándanos #AMEXFORFOODIES #BuenosAires #Mendoza

Deje un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *