“Los detalles no son los detalles. Hacen el diseño”.

Charles Eames

Para mí la cocina es el corazón de mi casa. Si pudiese… no lo dudaría y le haría caso a #RicardoLafon, el catalán: elegiría una #Bulthaup, empresa con la que trabajó en sus tiempos de catalanidad. Les cuento los motivos, en este caso, las fotos dicen mucho más que mis palabras.

Alemanas, nacidas en 1949, esta firma de diseños de cocinas fue creando a lo largo de los años diversos sistemas, que dio su envión fuerte en 1974 con el programa de cocinas C12, con un concepto de montaje y un diseño que fue pionero en este rubro.

La empresa apostó por el diseño y la inversión en tecnología. Contó con la colaboración de #OtlAicher, uno de los diseñadores alemanes más destacados del siglo XX (creador de la imagen gráfica de los Juegos Olímpicos de Munich, perteneciente a la escuela de Ulm). Porque las cosas no surgen del aire y por esos pagos entienden que un producto, para que funcione, debe contar con un diseñador.

Eso de lo “atamos con alambre” o la hacemos con las florcitas, como le gusta a la decoradora amiga… Aicher propone: “autenticidad en la función y los materiales, así como reducción a lo esencial. Porque lo más importante es disfrutar, cocinar y comunicarse”. Además, para que sufran los avivados criollos, tan habituados a la copia, estas cocinas tienen tanta tecnología encima que las hace casi imposible de copiar.

A partir del año 2004, con la creación de la serie Bulthaup b3 se implementa un nuevo concepto (bloques compactos, sin patas), la cocina se integra en el salón para determinar por sí misma la arquitectura del espacio, mediante el uso funcional de las paredes, que se transforman en un elemento activo, un soporte básico del que cuelgan módulos, encimeras, zonas de cocción y de aguas, electrodomésticos y accesorios.

Con Bulthaup b2 se redefine el concepto original de “taller de cocina”, que al igual que un taller mecánico, tiene un banco de trabajo y armarios, en el b2 (a diferencia del b3) todo es independiente de las paredes. El módulo taller posee un banco de trabajo donde se ubican las zonas de agua y cocción, el módulo para guardar la vajilla, los utensilios de cocina y la materia prima, y los módulos electrodoméstico para alojar el horno, el lavavajillas y la heladera.

¿Por qué lo elegiría? Cuando vea las fotos entenderá que es diseño hasta el último detalle, pensado como sistema, con piezas intercambiables, casi como un Lego.

Todas son piezas propias, fabricadas exclusivamente para la empresa, desde la grifería, las manijas y herrajes, las bachas, hasta materiales como el aluminio endurecido para las tapas. Si me gustan tanto, hay un único motivo para no tenerlas ya: arrancan en 30.000 € (las básicas) y van hasta 100.000€ o más. Un problema esto de vivir con un diseñador que te enseña… es lo mismo que te pasa cuando probás un buen chocolate, no hay vuelta atrás.

GPS:
@bulthaupDeutschland
#Diseñococinas #Bulthaup #MartinBulthaup #OtlAicher #EscueladeUlma #RicardoLafon

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