Cuando comienza el calor los argentinos mutan. Dejan de ser humanos para convertirse en lagartos que se fríen al sol… La costumbre no es sana y cuesta que se entienda, pero no pierdo las esperanzas. Además de los rayos de Febo, comienzan a sumar a las dietas kilos de zanahorias, porque la idea es estar color Caribe, tirando a naranja, sacando provecho del betacaroteno. Esta sustancia fue descubierta en 1831 por A. Wacken Roder y fue bautizada así debido a la palabra griega karota: zanahoria. Los Beta-Carotenos son precursores de la vitamina A, potente antioxidante natural, que ayudan a que las células del cuerpo no envejezcan, ya que 100 gramos de zanahoria cruda o cocida, aportan entre 10 y 15.000 UI, retrasando el envejecimiento celular, protegiendo al organismo de las agresiones externas y contribuyendo al buen estado de la visión y la piel. Una taza de zanahoria equivale al requerimiento mínimo diario de vitamina A. Entones, consuman zanahorias porque es sano, sin asarse.

A mi además de consumirla en jugos, ensaladas y otras preparaciones, me encanta comer carrotcake. Muchos se adjudican el origen, como Aargovia, un cantón al Norte de Suiza, y varias ciudades de Alemania, donde la preparan para los cumpleaños, cubriéndola con crema y decorándola con pequeñas zanahorias de mazapán, una para cada porción, porque dicen, traen suerte. Lo cierto, es que en la Europa de la Primera y Segunda Guerra Mundial, cuando el azúcar era una cuestión de lujo, se usaba la zanahoria porque es dulce de forma natural (algo menos que la remolacha) y permitía preparar tortas, con costos bajos, cuando el azúcar estaba racionado y era ingrediente de poderosos. La idea no era nueva: la receta, aparentemente, fue creada en la Edad Media, siempre combinada con especias. La fórmula se hizo popular en Inglaterra y de allí pasó a los Estados Unidos, donde le sumaron abundante fruta seca y una crema de queso philadelphia, con el que acompañan cada porción.

Aquí me encanta la que prepara Pamela Villar en Yeite, tanto que hace poco, rajé de un quirófano y antes de volver a casa me llevé una porción para mimarme. Otra que me encanta es la que sirven en el #MostradorSantaTeresita de #FernandoTrocca en #JoséIgnacio del que me traje la receta, que hoy les comparto.

Carrot cake

Ingredientes

Manteca 187 gr

Azúcar rubia 187 gr

Yemas 4

Claras 4

Ralladura de 1 naranja 

Ralladura de 1 limón

Harina 0000 132 gr

Harina de almendras 90 gr

Polvo de hornear 12 gr

Canela 1 c

Jengibre rallado  2 c

Esencia de vainilla 1 c

Nueces, peladas y partidas  100 gr

Zanahoria rallada 187 gr 

Ingredientes del frosting

Manteca 40 gr

Ralladura de 1 naranja

Azúcar impalpable 90 gr

Queso tipo Filadelfia 100 gr

Preparación

Enmantecar y enharinar un molde de 22 cm de diámetro. Reservar. 

En el bol de la batidora (con la lira) colocar la manteca y el azúcar. Batir a blanco. Agregar las yemas junto con la ralladura de naranja y de limón, la esencia de vainilla, la canela y el jengibre. Incorporarlos bien y sumarle las zanahorias ralladas. Tamizar la harina, la harina de almendras y el polvo de hornear e incorporarlos. Agregar las nueces y por último, las claras batidas a nieve.Mezclar suavemente. Verter en el molde y cocinar en el horno precalentado, a 180ºC, unos 40 minutos aproximadamente (pinchar con un palito). Dejar enfriar y desmoldar. 

Para el frosting: mezclar en un bol la manteca con el azúcar impalpable y la ralladura de naranja. Tener cuidado que no queden pedazos de manteca fría. Agregar, sin mezclar demasiado, el queso crema. Con una espátula y cuando la carrot cake ya este fría, colocarle el frosting por arriba y servir

GPS: #Carrotcake #Yeite #PamelaVillar #MostradorSantaTeresita #FernandoTrocca #Zanahoria #Betacaroteno #Pastelería #Vegetalesdeestación

 

 

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