La ciudad está cambiando. Quizás en Brooklyn o en Berlín no sorprenda ver un viejo taller mecánico convertido en restaurante, pero en Buenos Aires, los precios de los alquileres y una menor rigidez en los comensales hicieron posible que esto suceda y que además, tenga éxito. Lo vimos con #Proper y ahora con #SalvajeBakery, mucho más que una panadería.

En el borde entre Palermo y Colegiales, Germán Torres decidió dejar la cocina (su primer oficio) de lado, para hacer lo que le apasiona: pan.

Encontró este garaje-taller y a puro pulmón lo ambientó. Dejó todo casi como estaba, sumó azulejos negros y algunas pocas cosas más. Había que incorporar un horno, lo encontró. Lo llama “Nuestro amado grunge”, horno del año 96, que descubrió en un taller viejo de Caseros. Estaba destruido, pero lo dejaron cero km. Además, cada uno de los que hace pan se trajo su palo de amasar familiar: nada de máquinas, todo a mano y puro pulmón.

La idea, cuenta Germán, fue buscar en múltiples molinos de piedra harinas nobles, de centeno, lino, sémolas, dinkel, sarraceno… todas integrales, sin agregados químicos y hacer el pan como se lo elaboraba hace miles de años, aunque el lugar que tengamos sea mínimo. Por eso parten de #masasmadres y mezclas que ellos mismos van probando y de ahí, a crear con el único límite de encontrar productos ricos y saludables.

En el lugar, no apto para friolentos, aunque hay mantitas salvadoras, hay mesas altas, en la vereda y algunas, pocas, dentro. No es de esos espacios para amucharse, estilo porteño cómodo, es para sentarse y comer rico o para elegir lo que le gusta y llevarlo a su casa.

Recomiendo probar la degustación de pan, que viene con dips, la sopa del día –por supuesto, dentro de un pan-, tartas, focaccia, sándwich de carne muy completo y después, reservarse para lo dulce, porque la pastelería es muy buena.

Para la mañana o la tarde, imperdibles los croissants solos o con chocolate, los budines, los rolls, las palmeritas y el café, a toda hora, que marcha de una auténtica #LaMazocco, algo así como una Ferrary para preparar café.

Un dato importante: recomiendo que antes de irse haga el pedido para llevar, porque si se acaba lo que tenía ganas, está frito.

 

Una vez por mes hay pop ups con algún cocinero amigo y los fines de semana, brunch. Un lugar que se está poniendo de moda, pero tiene con qué.


 

GPS:
Salvaje Bakery.
@SalvajeBakery
Dorrego 1829.
Teléfono: 5799-3750.
#SalvajeBakery #Panrestaurante #GermánTorres #Panesintegrales

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