,

Vamos al mercado de Torvehallerne, Copenhague

No se conoce una ciudad sin haber visitado su mercado. En pleno invierno, con una temperatura inferior a los cero grados, mi sita con el de Copenhague no se hizo desear. Contra ráfagas, llegué a #Torvehallerne en el centro de la capital danesa. Tiene todo lo que debe tener y más, y está preparado para recibirlos, porque buena parte funciona bajo techo. Allá vamos.

Mi #queremosmercadosya no nació de un capricho. Sostengo: una buena gastronomía nace de los productos, productores y que éstos puedan llegar tanto a las cocinas del público general como a la de los restaurantes y a aquellos que se dediquen al rubro. En síntesis: a todos, porque los humanos nos alimentamos. Entonces, aunque el viento de #Copenhague me haya hecho sentir que me volaba, el mercado de Torvehallerne era prioridad. Tiene dos grandes naves. Una dedicada a la comida elaborada, bebidas, chocolates, cafés de todo el mundo, delis, dulces, mieles, panes, masas típicas como los rolls de canela o de fruta, sándwiches y también productos frescos, donde te infartan los quesos, fiambres y embutidos.

En un sector se pueden degustar platos típicos, preparados en el momento, hablando con quienes los ofrecen, que poseen como ingrediente extra una amabilidad difícil de hallar en otro lugar. Aunque en la ciudad haya lugares para probarlo, aquí es donde debe comerse un #smorrebrod, en el puesto de #Hallernes. Es la comida típica danesa que se arma con panes muy finos, algunos casi galletas con semillas, y cubiertas de arenque, salmón (frescos y ahumados), roast beef, pickles y encurtidos, ensaladas, huevos, salsas, vegetales… Para después, creer o no, la heladería funciona a full.

En la otra nave, frutas de todo tipo, vegetales, flores, también de los puntos más exóticos del planeta, porque el tiempo aquí hace que no abunden. Hay mucho, muchísimo orgánico: los daneses son uno de los pueblos que defienden a ultranza este tipo de cultivo-cría, aunque me gustaría que lo mismo ocurriese con lo que exportan, como los cerdos que llegan a la Argentina, pero esto es tema de otra nota. Lo autóctono que se ofrece en el mercado está certificado, posee trazabilidad y proviene del productor al consumidor, como ocurre en los más de 60 puestos de pescados y mariscos.

Fuera, sobre el empedrado, hay algunos food trucks, calefaccionados, espacios para estacionar las bicicletas y los carritos de bebés y un clima humano especial que te hace olvidar de la sensación térmica.

GPS: #Torvehallerne

Frederiksborggade 21, 1360 København, Copenhague, Dinamarca. Teléfono: +45 70 10 60 70

#Mercadodanés #Queremosmercadosya #Copenhague

https://torvehallernekbh.dk/

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.